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MATSUMOTO, Nagano.- Los hinchas peruanos llegaron de las diferentes prefecturas para alentar a la selección de todos. Desde las 10 de la mañana estaban en las afueras del Hotel Buena Vista, tratando de arrancarles aunque sea una fotografía o un autógrafo a los rojiblancos que ayer terminaron su participación en la Copa Kirin, empatando a cero goles con su similar de República Checa.
En ómnibus, coches particulares, y vía Shinkansen o “Tren bala”, los peruanos llegaban al estadio Matsumotodaira Park Alwin, los sufridos aficionados. Vestidos con chompas de los clubes profesionales y de la selección patria, con banderas, bombos, pitos, matracas y la bulliciosa corneta,gritaban por la roja y blanca del Perú.
&nbspAlentaron a la seleccion de todos&nbspAlentaron a la seleccion de todos
Desde Tochigi (dirigiendo casi 8 horas), u Osaka, siete horas en automóvil, así como de Mie Ken, Aichi, Gifu, Shizuoka, Tokio To, Kanagawa, Kioto, Shiga, llegaron los peruanos hasta el estadio de Nagano. Aproximadamente unos 2 mil hinchas gritaban sin cesar, primero fuera del coliseo, y después en su interior, tratando de incentivar a los jugadores de Sergio Markarián.
Los hinchas de la “U”, que conforman la Trinchera, “Crema”- Nagoya, se reunieron desde la una de la tarde en Tribuna Norte. Con sus canciones y tocando el bombo, rostros pintarrajeados, los “cremas” de Nagoya, se unieron con la barra de Universitario de Tochigi. El entrenador y director técnico de la Escuela de Fútbol de Nagoya, Jorge “Pocho” Sotomayor era uno de los más entusiastas. “Hemos venido a alentar a nuestra selección, en las buenas y en las malas, porque somos cremas de corazón, aunque en este momento todos somos uno, acompañando a la rojiblanca”, expresó Sotomayor.
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Dentro del estadio también estaban la barra del Sport Boys, quienes a pesar de ser pocos, gritaban por cientos, y la del Sporting Cristal, que eran poquísimos. Los peruanos coparon las tribunas norte, occidente y también oriente. Se veía a lo lejos la presencia de la roja y blanca en todo el estadio, esta vez fueron más los sudamericanos. En contraparte, solo 5 eran los hinchas checos (entre ellos dos japoneses), mas otros cinco que eran periodistas y que se encontraban alojados desde hace días en el hotel Buena Vista.
En un momento se observó la presencia de hinchas del Alianza Lima, a quienes los “cremas”, un poquito pasaditos de “chelas”, gritaban frases altisonantes.
Muchos peruanos aprovecharon la ocasión para poner en práctica la picardía latina y expender deliciosos platos como tamales, sanguches, empanadas, pan con pollo, bebidas, etc. La mayoría vendió todo lo que preparó, especialmente la causa rellena y el cebichito “al toque roque”, como lo bautizó una ingeniosa peruana.
Los peruanos trataron de acercarse a sus seleccionados, tras la culminación del partido ante República Checa, pero era difícil el ingreso, debido a la fuerte seguridad por parte de los organizadores de la Copa Kirin 2011.
Esta vez, los hinchas no criticaron el desgano de sus jugadores, porque éstos sudaron la camiseta, lo que les molestó fue que no tuvieron acceso a tomarse fotografías ni a firma de autógrafos. Para otra vez será. 

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