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&nbspUna niña debajo de la Pirámide
Piramide de Nasca

No es la primera vez, tampoco será la última, aún hay mucho por descubrirse de lo que está enterrado por los siglos y milenios de lo que fué nuestra grandiosa civilización andina. Civilización que abarcó y se asentó como sabemos, en todos los territorios actuales del Perú, Bolivia y el Ecuador principalmente.

Misterio y más misterio aún por descifrarce. Esta vez estamos hablando de una nueva pirámide descubierta debajo del arenal y al costado de las pampas de las lineas de Nazca en la costa del Perú. Y sería el arqueólogo italiano Giuseppe Orifeci y un equipo especializado, los encargados de poner al descubierto este monumento y mostrarlo al mundo hace muy poco. Y la televisión japonesa no podía perderse este acontecimiento, la cadena TBS llegó hasta Nasca y propaló un extraordinario informe el pasado 5 de Abril y que ahora estamos exponiendo.¿Una pirámide igual a las de Egipto? . Sí, pero en antigüedad totalmente distinta, aproximadamente cuatro mil años más antigua que las del faraón Tutankamon, empieza señalando el reportaje y para establecer esta datación, se tomó como patrón al descubrirse dentro de una cámara funeraria y a seis metros de profundidad, el cuerpo de una niña de aproximadamente 16 años de edad que fué enterrada con sus prendas sagradas de esa época. Y con estas evidencias es que pudieron trazarse las primeras hipótesis de la relación histórica entre esta pirámide y las figuras de los animales trazados en las pampas de Nasca.&nbspUna niña debajo de la Pirámide
La niña presenta en el rostro un maquillaje azul marino y el cual lucía al momento de su muerte. Aún está por establecerse si su deceso se produjo después de un sacrificio ú otro hecho. También se descubrió una especie de mascarilla hecho en plata laminada y que prendía o colgaba sujetándose de la parte inferior de la nariz. Pero he aquí un detalle, lo más importante en la descripción icono gráfica de esta mascarilla: en la parte superior (véase con atención las fotos), dos serpientes emergen como diciendo de parte de quienes lo confeccionaron, que eran las más veneradas y sagradas guardianas y las más temidas de esa época. Luego, en la parte inferior y en ambos lados, cuelgan las figuras del famoso colibrí (hachidori), el ave clásica trazada sobre la pampa y la más emblemática. Asimismo, cuando el arqueólogo Giuseppi Orifeci explica y muestra una especie de sujetador del cabello de la niña tejido en lana y de diversos colores, se aprecia cómo este tejido da forma a la figura de la ballena orca que sujeta en una de sus aletas, nada menos que una cabeza humana. Y esto es tan exacto también, como aparece dibujada sobre la ballena dibujada en la pampa de Nasca.

Sin duda alguna, todo un enigma aún por explicarse y que los científicos sociales vienen trabajando en perspectiva de explicarlo. Pero desde ya, se demuestra una vez más cómo nuestros antiguos antepasados veneraban a la naturaleza y a los animales, confiriéndoles a muchos de estos últimos, poderes sobrenaturales y adorándolos como tales. Eran sus dioses. ¿Acaso no es una experiencia única en este mundo de hoy ser testigo de cómo la ciencia social va explicando científicamente sobre nuestro pasado en esa tierra de donde procedemos?. De hecho que lo es, pero mucho de estos descubrimientos y estudios sobre nuestra civilización tan antiquísima no hubieran sido posibles sin esa cuota de esfuerzo científico que le pusieron muchos investigadores japoneses en las últimas décadas. Y junto a ello, por cierto, el concurso de la televisión japonesa que, desde nuestra llegada a este archipiélago y al presenciar nuestras manifestaciones culturales, le puso más énfasis en divulgar lo que para ellos -como es el caso de Nazca y sus figuras y ahora la pirámide puesta en escena-, significan grandes maravillas históricas que todo el mundo debería conocer.

&nbspUna niña debajo de la Pirámide
Piramide de Nasca

¡Esto es increíble!…¡Esto no lo voy a olvidar nunca!… decía el actor y cantante japonés Inagaki Goro (cantante del grupo SMAP e invitado de honor), mientras describía por primera vez desde el aire y dentro de un helicóptero, las figuras de animales y la gran pirámide en escena. De hecho, después de este informe televisivo, el interés de viajar a nuestros países de parte de los 128 de millones de japoneses se ha acrecentado. Y por nuestro lado, nosotros en condición de depositarios por haber nacido en esa tierra, no tenemos sino que continuar divulgando con lo explicado por la TBS. Esa es nuestra tarea.

LOS PUEBLOS CON ALMA
Alguna vez escribimos a manera de reflexión y llamamos “pueblos con alma”, a quienes teníamos un pasado grandioso en términos de civilización tan antiquísima como las civilizaciones desarrolladas en la China, Egipto, India, Grecia, México, América del Sur, y uno o dos lugares más, y desde donde, se irradiaría y formaría la cultural universal del planeta tierra. ” El mundo actual no es sino el resultado de la irradiación cultural de estos focos originarios…”, diría alguna vez ese gran historiador peruano Pablo Macera.Qué difícil poder ver a la televisión japonesa dirigiéndose hacia algún lugar en Norteamérica o en la vieja Europa, en búsqueda de un reportaje parecido, sobre un nuevo descubrimiento arqueológico de tamaña importancia como esta pirámide mostrada en el Perú. Más que dificil, imposible , ya que en Norteamérica por ejemplo, no existió nada.Norteamérica en el pasado era vacío, allí no floreció ninguna cultura, o mejor dicho,no se formó ningún alma. Era una tierra deshabitada, y cuando los ingleses lo colonizaron, apenas encontraron unas pequeñas tribus a quienes se les llamó  “pieles rojas”.

Y  la diferencia entre los pueblos con alma y sin alma en este mundo de hoy, podemos explicarlos a la luz de sus actos que son irrebatibles. Los primeros, están siempre empeñados en cuidar el mundo, explicando sus raíces culturales y su historia y su vigencia actual, así como llamando  a  cuidar nuestra naturaleza. La presencia de la televisión japonesa divulgando este acontecimiento que hemos titulado UNA NIÑA DEBAJO DE LA PIRÁMIDE, rubrica y demuestra una vez más, nuestra hermandad de países.

&nbspUna niña debajo de la Pirámide
Tecnica en la elaboración

En cambio, los segundos, los huérfanos de alma, los sin cultura propia, lejos de obrar como los primeros, hacen todo lo contrario.Es más, poco les interesa la suerte de nuestros recursos naturales. ¿Un ejemplo? Sí, cómo no. Revise usted el Protocolo de Kyoto, es decir, ese acuerdo entre los países del orbe para preservar la naturaleza que se estableció allá por el 2007. Todos lo suscribieron, menos uno o dos. Cuando usted examine detenidamente porque no lo firmaron, se dará cuenta de mucho de lo explicado aquí.
No es la primera vez, tampoco será la última, aún nos esperan mil misterios y mil explicaciones científicas por venir. Y tras ello, por supuesto, el engrandecimiento de nuestro pasado cultural. Y la niña mostrada por la TBS , tenía alma sin duda alguna, y en su tiempo, se veneraba  y cuidaba a la naturaleza como hoy lo hacen los japoneses , y de ellos tenemos que aprender mucho más. ( Desde Kansai para todo el mundo: Yván RAMIREZ RODRIGUEZ).

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